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Preguntas frecuentes

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Por eso nadie aprueba a ciegas. El sistema marca lo que leyó con dudas, muestra el documento original al lado y nada llega al ERP sin que una persona lo apruebe.

Justamente. Billio no reemplaza tu ERP: le ahorra la digitación y le entrega el asiento listo para registrar.

Es el caso de uso real y está probado con ese material. Cuando la calidad de la foto no da, el sistema lo marca en vez de inventar.

Al contador le quitas la digitación, no el criterio. Y le dejas un historial de auditoría que hoy no tiene.

Cada empresa tiene sus datos aislados, con permisos por usuario y registro de toda la actividad.

La configuración inicial es conectar el ERP, traer el plan de cuentas y cargar los presupuestos. Se puede empezar a subir facturas el mismo día.

Pagas por documento procesado, desde $0.10 cada uno. Sin sorpresas: cada documento que el sistema lee cuenta como uno.

Cada factura que el sistema lee y de la que extrae la información, sin importar el resultado.

Sí, porque el sistema la procesó 2 veces. El cobro va por cada lectura, no por cada factura distinta.

Se procesa igual, porque el sistema tuvo que leerlo para saberlo.

La comparación honesta es contra el tiempo de digitación y contra el costo de un error. Una factura digitada a mano toma entre 3 y 5 minutos. Aquí la revisión toma segundos.

Le tomas una foto a la factura, o subes el PDF, y la inteligencia artificial lee todo: proveedor, RUC, fecha, líneas, ITBMS y total. Lo codifica contra tu propio plan de cuentas y lo deja listo para registrar en tu ERP o sistema contable. Nadie teclea la factura; una persona solo aprueba lo que la IA ya armó. En Panamá eso lo hace Billio, un producto de CSC.

Toda factura electrónica en Panamá lleva un CUFE, el código único que le asigna la DGI. Para saber si es válida se verifica ese CUFE contra la DGI. Billio lo hace solo en cada factura que subes, antes de que la pagues: si la DGI no tiene registrado el comprobante, te avisa en vez de dejarlo pasar a la contabilidad.

Es el Código Único de Factura Electrónica, el identificador que la DGI le da a cada factura emitida en Panamá. Sirve para comprobar que la factura existe y es legítima. Billio lee ese CUFE y lo valida contra la DGI automáticamente.

A partir de unas 100 facturas de gastos al mes, hacerlo a mano se vuelve lento y empiezan los errores. Debajo de eso casi cualquiera lo lleva a pulso. Arriba de eso, cada factura digitada son minutos de gente calificada, y un dígito mal copiado se paga en el pago o en el ITBMS del período. Ahí es donde Billio se paga solo.

Casi siempre. Meter unas 250 facturas al mes a mano puede costar alrededor de $150 en tiempo de una persona. Esas mismas 250 facturas en Billio rondan los $25, al precio por factura, y nadie las teclea. La comparación honesta no es contra otro programa: es contra las horas de alguien digitando y contra el costo de un error que aparece tarde.

Billio entrega tus gastos listos para el ERP o sistema contable que usas, y QuickBooks es uno de los sistemas con los que se puede conectar. Para ver cómo queda tu caso, escríbenos por WhatsApp y te lo confirmamos.